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25.3.13

Postales

bienvenido Mr. Marshall

El peor peligro que corren los habitantes de una zona turística es que acaben creyéndose la propia publicidad de los touroperadores. Por esa magia de la profecía autocumplida, se acabarán comportando como los habitantes de las postales.

20.10.09

el príncipe

el príncipe
Con cierta frecuencia, cada mes y medio, cada dos meses, aparecía por la librería. Iba resuelto y decidido a la misma estantería. Allí, como siempre, le esperaba un ejemplar en edición de bolsillo de El Principito. En cada ocasión, pedía un bolígrafo prestado a la cajera, para escribir una dedicatoria, lo pagaba y preguntaba si era posible que se lo empaquetaran para regalo. A veces incluso se llevaba dos. Entre las empleadas de la librería lo llamaban cariñosamente El Principito, no sólo por lo educado y amable, sino por su curiosa manía de comprar siempre el mismo libro. El dueño de la librería, se ocupaba personalmente, todos los meses, de que no faltara un ejemplar para su cliente preferido. Un día, no pudiendo contener su curiosidad, una de las empleadas le preguntó el por qué de sus hábitos. Él la sondeó con una mirada. Se tomó su tiempo antes de contestar con voz de galán de telenovela: Verás, dijo, cada vez que conozco a una chica que tiene posibilidades le regalo mi libro favorito, para que me conozca mejor...

26.8.09

el show

el show
Me sale un grano palpitante del que amenaza nacer un alien que va a devorarme el otro lado de la cara. Qué exageradita eres, querida, me digo a mí misma, y salgo a la calle, engañándome con la idea de que a lo mejor no se nota. Él me mira a los ojos y seductor ataca con la estrategia de dorarme el ego con un, qué guapa eres. Yo le devuelvo la mirada a los ojos, intentando averiguar cuántas dioptrías gastará y por qué hoy no se puso las lentillas. Dudo entre enseñarle el fondo de mi garganta con una carcajada enorme o hacerle una lista detallada de mis defectos, no vaya a idealizarme. Al final opto por decirle en japonés watashi wa Ovni des...y marcharme así, envuelta en misterio. Antes de irme se despide con un , qué chica más interesante, que es la forma educada de decirte, eres rara de cojones.
Lo sé. Debe ser inseguridad. Pero los piropos me descolocan. Se me debió quedar grabado algo oído en la adolescencia, por un incauto que creía que a una guapa hay que decirle que es lista y a una lista que es guapa, dando por hecho que no se podía ser ambas cosas. De cualquier manera, yo nunca he ido ni de belleza tropical ni de listilla, todo lo más, de graciosa, que es una forma asexuada de ocultarse tras la risa, con lo que yo he sido.
Al llegar a casa, Truman me mira ronroneante, con ojos de huérfano, como si yo fuera el único ser de la Tierra, y yo sé que a su mirada gatuna le dan igual mis granos y mis tonterías. Él me quiere, ya sólo sea porque lo persigo por los tejados. Él jugándose una de sus siete vidas, yo por la búsqueda de emociones felinas.

10.7.09

provocando

la pro-vocación
La Fura del Baus pasaba por la ciudad presentando su última creación. La más controvertida. La más polémica. Trataban de escandalizar a las mentes pensantes, que por contrapartida se alzarían en un aplauso unánime, tonto el que no aplauda. En el intermedio uno de los de producción se acercó a Juan. Era el chico más alto y guapo que vio por allí. Le dijo:
-Necesitamos un gancho entre el público. Uno de nuestros actores se acercará a ti y te empezará a tocar y a insinuarse. Pero nos tienes que dar permiso.
-Pero, a ver, ¿me la va a chupar en público?, contestó mi amigo.
-No, claro que no, respondió el de producción escandalizado.
-Ah, pues entonces paso, dijo Juan zanjando la controversia.

16.4.09

clases de conversación

clases particulares
Hacía un par de semanas que no me llamaban del restaurante cercano al Albert Cuyp Market, en el barrio De Pijp. Era temporada baja y no estaban necesitados de extras. Decidí entonces poner carteles ofreciendo clases, no sólo de español, sino de cultura española (olé). Las tortillas iban de mi parte para acompañar. Llamó enseguida. Sólo quería conversación. La gramática la bordaba. Dentro de un mes iba a mudarse a Logroño para trabajar en una importante bodega. Quería aprender a decir palabrotas y saber cómo desenvolverse. Me pidió una tarifa por una hora diaria, cinco veces a la semana. Yo le miré por el rabillo del ojo e hice una apuesta alta. Él, como buen holandés, la redondeó a la baja. Era más de lo que yo esperaba sacar.
Así pues, hablábamos mucho, le corregía, pero sobre todo, me di cuenta de lo que no me contaba, de la necesidad de compañía, y eso que allí, la emigrante era yo. Un día le puse una canción de Sabina, con el texto escrito al lado. De repente le miré y vi que estaba llorando. Apagué rápido la música.
- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
- Lo siento...dijo recomponiéndose...Es que a mi mujer le gusta mucho la música española. Sonaba esta canción la noche que me dejó...
Al día siguiente llamó disculpándose. Le había surgido algo. Al siguiente día, lo mismo. Al tercer día ya no llamó.

26.1.09

para elisa

para elisa
Los chinos tienen una curiosa forma de maldecirte: "Te deseo una época interesante".
Ella lo supo y como un dragón rojo aspiró cada bocanada de su momento. Volvió entre las olas cantando lo que aprendió por el camino. Provoca a su paso ondas de sentimiento, que no pueden ser ahogados por los nudos en la garganta. Directa. Sincera. Crisis como oportunidad. Está sola con su fragilidad y su guitarra. Nosotros, los que la apreciamos, la miramos con orgullo, desde lo más cerca posible del escenario, pero ella está lejos, muy lejos, recomponiendo sus escanas, cambiando la piel, tejiendo con lo que le sobra una nueva canción. Elisa canta. El mundo calla.
(Let it be, sábado, 22.00h)

13.8.08

sin quejas

sin quejas no hay paraíso
Irene abrió la puerta con una sonrisa radiante que se le quedó congelada en los labios . Esperaba una visita especial aquella noche. Se encontró, sin embargo, con la cara de pocos amigos del portero del edificio.
-Traigo una queja, señorita, -dijo- de los vecinos. Por lo visto hay mucho ruido por las noches -añadió mirándola de arriba abajo- .Tenga usted en cuenta que son gente mayor, que tienen que descansar...
-Me parece muy bien, señor, -replicó ella recomponiéndose después de un largo suspiro-pero tenga usted en cuenta, que nosotros somos jóvenes, que tenemos que vivir...

10.7.08

espejismo

espejismo
La peor parte de vivir sola es que se puede dar el caso de salir a la calle con la mascarilla de pepino en la cara y pensar, qué mona debo estar hoy que todo el mundo me mira, y no darte cuenta de nada hasta dar con un alma conocida, o darte una torta contra un espejo.

2.6.08

la hora alfa

la hora alfa
Era el amigo de un amigo, de un amigo. Apenas lo conocía. Lo saludé por la calle con el utilirario hola, qué tal. No era una pregunta, no esperaba contestación. Me respondió, sin embargo: Fatal. Me ha dejado mi novio y se me ha estropeado el ordenador, todo en el mismo día... No supe qué decir, le di un abrazo.

26.5.08

cosmopolitan martini


cosmopolitan martini


Llevaba puesto el uniforme de hombre de mundo: cholas trenzadas a mano por una indígena del altiplano (sin especificar cuál), vaqueros de marca, estratégicamente rotos y camiseta blanca que resaltaba sutilmente el bronceado y las horas de aplicación gimnástica. Intentaba trabajarse a la típica pija de manual: la que lleva perlas, mechas , suéter rosa atado al cuello, y sospechas que vota al PP. Le quería explicar qué era el guaraná. Tras su costosa explicación, con grandes aspavientos para demostrar las virtudes revigorizantes del mejunje, ella asintió y dijo: -Ah, entonces, eso es como el Red Bull, pero a lo hippy, ¿no?

3.5.08

basado en hechos reales

Basado en hechos reales La sospecha surgió cuando la chica de la cera me quiso emparejar con su primo, el cual, por cierto, estaba siendo depilado en la cabina de al lado. La peluquera se preocupaba por evitar que me convirtiera en una amarga solterona. Pero, no fue, hasta llegar a casa, desesperada por hablar con un alma comprensiva, más que fuera por el MSN, cuando la sospecha se materializó en realidad: Mi poco empático ordenador, me dijo sin miramientos, con una frialdad casi cruel: "El diagnóstico de red hizo ping al host remoto, pero no recibió respuesta". Sólo entonces me di cuenta: "Igual hoy, no va a ser un gran día, ¿o si?". (Le pasó así mismito a Luzbel)

1.5.08

elevator

Elevator No pisaba un ascensor. Una manía adquirida en la infancia. Qué digo manía, un trauma. Un día Elena se quedó encerrada. Y qué día. El día de la Primera Comunión. Ella sola. Hecha un pimpollo blanco. Se paró entre plantas y allí se quedó hasta que vinieron los bomberos. Su traje blanco ya no lo era tanto. En él quedaban las manos marcadas de los aguerridos trabajadores del fuego...Todo esto le explicaba a su nuevo novio, el porqué no pensaba subirse en un ascensor. Él sólo atinó a preguntar: "Entonces de un polvo entre plantas ni hablamos, ¿no?"

16.1.08

la lista de la compra

la lista de la compra Ayer me conmovió profundamente la opinión de una amiga sobre la soltería: Para mi lo peor de no tener pareja es tener que cargar las bolsas de la compra sola a casa. Un día casi lloro en la cola del súper... Yo cambiaría las bolsas del mercado por las maletas. Aquel que te quiere es el que carga con tu equipaje. Y hay viajes para los que en lugar de un novio debieras tener un marido, alguien obligado por contrato a levantar pesas.
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