pies
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28.12.10
14.12.10
16.11.10
lo que no sale en las noticias
lo que no sale en las noticias
si preguntas una direccion es posible que la persona a la que te dirigiste deje de hacer lo que estuviera haciendo y te acompane hasta donde tienes que ir. Si alguien te invita a su casa, es mas que probable que te deje la mejor parte de su comida y te deje dormir en la mejor cama que tenga, en un pais donde la hospitalidad adquiere un significado mas alla. La gente tiene ese gusto por conversar tan perdido de vista por la sociedad de las prisas, quiza acostumbrados a los cortes de luz nocturnos, reunirse a hablar alrededor de una lampara de aceite. Dicen que es el pais mas pobre del hemisferio norte, y sin embargo, hay tanta riqueza cultural: todo el mundo se dedica a algo creativo, a la vez que se ganan la vida como pueden. El que no es musico, pinta camisetas, hace poemas, esculturas de laton, reciclan basura en forma de munecos de vudu, hacen poemas con sus vidas. No he conocido a gente mas orgullosa de su pais, especilamente a los jovenes, todos aman su pais, hasta los que se ven obligados a abandonarlo. Les conmueve que intentes chapurrear creol, esperan con paciencia infinita adivinar lo que quieres expresar, para acto seguido hablarte en ingles, espanol o frances. Gente con don de lenguas, que a poco que se esfuercen, saben cuatro de ellas. A pesar de ciclones, terremotos, epidemias, elecciones sin grandes esperanzas de cambio, la gente no sale a la calle a matarse unos a otros a machetazos. Mantiene la sonrisa, la ropa impoluta y, a pesar de todo, si le preguntas por una direccion, lo mas probable es que te acompane hasta tu destino.
14.11.10
milagros y cometas
de milagros y cometas
(Cosecha de huesos, Edwidge Danticat)
11.11.10
rumores que matan
rumores que matan
Se dice, se cuenta, se rumorea por los pasillos, por las cuadras, por los palacios, que el origen del colera haitiano es asiático. Parece ser que un destacamento de la MINUSTAH nepali, de unas mil personas, aprovecho su estancia cerca del río Artibonite para hacer limpieza de sus letrinas. El contenido de las mismas fue a parar al agua del río, depositario callado de la caca. Suficiente para envenenar un río o dos. La MINUSTAH no se manifiesta al respecto, pero el rumor crece, crece, convirtiéndose en una media verdad, que ya se sabe que a veces, es mas que una media mentira.
10.11.10
decorados
el decorado
Puede que mi vida corra peligro. Tras descubrir un importante secreto guardado. Quizá me persigan, pero no puedo callar mas. Todo esto es un decorado. Los huracanes. El cólera. La basura por la calle. Los niños que piden en los semáforos. Las mujeres vestidas de negro sentadas sobre las pilas de carbón de un país deforestado. Las barberías con dibujos que mas que atraer clientes los repelen. Los campos de tiendas de campana sin florecer. Los taptap atestados de gente que sube y baja al ritmo de compa o de rap creol. Los vendedores de mangos. Los puestos de spaguetti para desayunar. Los huecos de las calles por las que se hunden los coches despistados, como una figura de los mapas de la Edad Media, los que creían que la Tierra era plana y al final del mapa se acababa el mundo y solo quedaba un risco en el que esperaban dragones, monstruos de lo desconocido. Todo es un decorado para gente como yo. Para mantener la ilusion , eso que venimos esperando encontrar. Para mantenernos ocupados. Gente que va a las ceremonias vudu del Día de los Difuntos a que un hougan te diga que eres una gran buscadora. Que toda la vida has estado buscando algo. Que sera . Algo que se oculta tras los humos de las calles atestadas de vendedores, entre los edificios en ruinas, en las paredes grafiteadas, a pesar de todo, entre la supuesta desesperanza, mas allá de la miseria. Es un escenario donde probarnos distintos disfraces, probar a tomar distintos papeles, jugar con los lados de nuestra conciencia que siempre quedaron al margen de los mapas, allá, justamente allá, donde se suponía que no había mas nada, donde solo esperaban los monstruos de lo desconocido a atacar una vez llegado el fin del mundo.
28.10.10
especialistas
especialistas
A la hija de Lina le dio un ataque de epilepsia la semana pasada. Solo que consideraron que se trataba de un episodio provocado por el vudu. Lina, que trabaja de sol a sol en Puerto Príncipe, pidió permiso para ir unos días al pueblo a cuidar de su niña, Patricia, de dieciséis anos. Como no podía ausentarse por mucho tiempo, decidieron alojar a la niña en casa de un pastor protestante que vigilarla el estado de sus demonios. Lina se fue pensando que Patricia quedaba a salvo. Esta mañana nos enteramos que la violo. Algunas personas son expertas en aprovechar las necesidades ajenas. Sin duda, algunas personas son expertas en demonios.
27.10.10
la peste
26.10.10
el amor en los tiempos del cólera
el amor en los tiempos del cólera
Yo no soy de las que lloran facilmente. Se me hacen nudos de corbata, se me atragantan tanto las emociones que las lágrimas no encuentran su cauce natural hacia los ojos. Pero no se que me paso anteayer, debe ser por las lentillas que me hacían daño. De verdad que no quería llorar. Allí estaba esa niña. Tendría seis o siete anos, quizá ocho, pero parecía tan pequeña. Comen tan poco. Cuando nos la trajeron al hospital de campana improvisado de cualquier manera en aquella iglesia, poco había que hacer. Tenia los ojos muy hundidos. Respiraba débilmente. No tenia fuerzas para sostenerse la cabeza. La madre tampoco. Un dolor profundo se apoderaba de ella, al ver como se le escapaba el aliento a su hija. Al poco tiempo se fue. Quedo allí tendida en el suelo. En una mantita roja, como si dormiera. La madre suspiraba sin llanto. Le di un vaso de agua que tuve que sostenerle. Las manos nos temblaban a ambas. Las mias embutidas en guantes, queriendo invocar algo de seguridad en medio de la desolacion ajena. Se acabo el agua y trabajosamente se puso de pie. Se habían llevado fuera a la niña envuelta en la manta roja. Al levantarse, se agacho para recoger los pequeños zapatitos, con una delicadeza infinita. Como si fueran de cristal, ya sin Cenicienta a los que calzarselos. Fue en ese momento cuando las lentillas me dieron problemas. Los ojos ardiento, sin podermelos tocar con los guantes infectados, para no poner en riesgo la ilusion de seguridad que me separaba de aquella mujer.
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