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17.9.13

lecciones

my way
El día que alcancé la madurez como persona, como mujer, fue el día en que dejé de compararme con otros. Cuando asumí que mi vida era mía, y que como tal, sólo había una manera de vivirla: a mi manera.

21.9.09

yo soy yo soy yo soy

yo soy yo soy yo soy
Es curioso que siendo yo como soy, haya admirado siempre a los deportistas, a los bailarines profesionales, a los de gimnasia rítmica, a los macrobióticos, a los lamas, a los que madrugan por gusto...incluso, ya en días muy susceptibles, de síndrome pre- algo (cualquiera sabe),sin chocolate, hasta a los militares... Se trata de eso: admiración por la disciplina y por la gente que es capaz de construirse una rutina diaria que les satisfaga, sin sentirse atrapados. Yo soy de las que si un día va a un supermercado en concreto, no volverá hasta que se me olvide. Si voy ahora por una calle, volveré luego por otra. Si hoy me tomo el café aquí, mañana sera allí, etc... Y, sin embargo, no puedo evitar tener mis hábitos, no solo malos (old habits die hard), sino de los que me confortan, como comprar El País los sábados para tener El Babelia; fijarme en todos los anuncios de conciertos, exposiciones, premieres; ir a las bibliotecas publicas, regalarme gerberas; recoger los clips del suelo; pedir agua con gas con el café; pasear como si fuera una turista, aun por las calles tan conocidas; contar los números de las matriculas hasta llegar a formar 11; hablar en sueños (aunque haga mucho tiempo que nadie me confirme que sigo haciéndolo). Y así, podría seguir y seguir con mis manías, pero tampoco ellas son yo, así como no lo es mi nombre, ni mi pelo, ni... mis palabras.
(Propósito para este año: disciplinarme, signifique eso lo que signifique. Y arreglar el ordenador, que me deja tirada siempre con las tildes)

7.9.09

this is not a love song

this is not a love song
Sé que un peligro me acecha. Se esconde tras las sombras de las persianas azules. Debajo de la cama. Detrás de las puertas entreabiertas o entrecerradas. Lo sé , y sé también que nada puedo hacer por mitigar ese peligro sin nombre e insomne. Un Uruk-hai me espía desde el envés del espejo, otra yo, no reconocida en los juzgados, me ronda...

Ese podría ser el resumen del sentir de una legión de treintañeros, un lunes por la mañana. Estupor. Desconcierto. Nueva confirmación de que la vida iba en serio, como dice el poema de Gil de Biedma. No era así, no era esto lo que yo esperaba, qué sé yo lo que esperaba. Y aquí estoy aún, esperando no sé qué señal para empezar a correr a la meta. Sólo que aún no he decidido si quiero competir, ni en que términos...Adultez Emergente, creo que lo llaman. Como ves, no hay que caer en la desesperanza, eso no, eso nunca, pues todo tiene un nombre, una etiqueta que lo explica, que evita que seas el único al que le pasa. No sé si te pasa. El caso es que ya no importa. Esto no es una canción de amor , dice la canción, no es un diálogo, más que con las sombras que dejan fuera las palabras no alumbradas. Si hubiera una luz, no puede estar hecha de palabras. Ya ves que después de tantos años, algo aprendí: hablar no soluciona todo.

Y entiendo a aquellos refugiados en la Nostalgia de un pasado que tampoco existió. Se pelean por registrar las listas de facebook, en busca de las certezas del ayer: que yo sentí algo, que yo me reflejé en otros ojos distintos de estos que miran ahora el mundo con estupor. Entiendo también a los que se asfixian corriendo hasta un Futuro que tampoco existirá, escudados por la prisa de un reloj biológico que no deja tregua al aliento... Y ya te digo que todo eso lo puedo entender, pero que para mí no los quiero. Esto no es una canción de amor. Desde luego no es un canto a la desesperanza. Eso no. Eso nunca.
En este diálogo con mi Uruk-hai del envés del espejo, sólo puedo rescatar algunos restos de palabras, traducción de sentimientos, naúfragos, supervivientes de una luz que no alumbra ni acusa, mi desconcierto. No me hagas mucho caso, de todas formas. Recuerda que sólo es lunes y que yo ya no creo que huír solucione todo.

1.6.09

no eres invisible

u r not invisible
- A veces el ego recibe patadas que te pillan desprevenido. Un ejemplo: en el chat interno de gmail si no quieres que te hable ninguno de tus contactos, te dirá con amabilidad, pero sin miramientos: eres invisible...
- Sí. Es como con el spam. Uno se las da de viajado y cosmopolita. Hasta el correo basura que se te filtra por los antivirus te ofrece escapadas exóticas. Pero un día te entra un anuncio de carrefour...
- Es que no hay respeto ninguno por los ombligos ajenos.

31.3.09

todo en su sitio

bajo control
-Llegas temprano. ¿No era hoy el gran día con la mujer perfecta?- preguntó Patricia a su compañero de piso, Sergio.
-Sí...
-Y entonces, ¿cómo es que ya estás aquí?
-No tiene por qué haber pasado nada. Podría haber preferido alargar el misterio...
-Venga. Que te conozco.
-Tú sabes lo ilusionado que yo fui a la cita. Había comprobado todos sus análisis de sangre, de orina, de enfermedades venéreas; hasta había comprobado que no hubiera rastro de depresión o cáncer en sus genes, ni en los de sus antecedentes familiares. Le había hecho la carta astral comparada con la mía, poniendo especial énfasis en que no existiera ningún planeta en oposición. Había pasado todos los test psicotécnicos, guapa, alta...en definitiva: era perfecta.
-¿Y?
- Pues que me aburrí . Como una ostra.

17.3.09

umbilical

umbilical
-Siempre pensé que el ombligo era una parte del cuerpo dolorosa, que convenía no toquetear mucho, no fuera a reabrirse la herida más antigua que arrastramos- le decía Adán a Eva-. Fue por eso que el día que desperté sin ombligo, comprendí que era adoptado.

7.5.08

cuzco

Cuzco Me llama Feli-pop desde BCN para anunciarme que los incas se equivocaban: Cuzco no es el ombligo del mundo, -me dice-, sino tú. Yo contesto que ya lo sabía y salgo a la calle. El coche está siendo intervenido por la grúa. No sé cómo consigo robarlo y salir a la fuga, llevándome, eso sí, por delante, en mi huída, un camión de donuts... Despierto azorada, diciéndome una vez más que abuso de la jalea real con gingseng. Pero las adicciones son así, peligrosamente adictivas. Me toco la barriga para comprobar mi obligo: todo bien, el Universo sigue ahí.
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Gracias Pero No Gracias por Ornelia Cabrera se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.