15.11.06

nutella

gúla aguda Al primer contacto de mi lengua en él, todo un torrente de endorfinas se desparramó por mi flujo sanguíneo. Tanto placer impedía reprimir un gemido. Una pregunta me asaltaba: cómo he podido abandonarte. No te dejaré más. Él no supo contestar. No podía. Era un bote de Nutella.

5 comentarios:

Annona Moricata dijo...

Es el novio ideal: un bote de nutella, alguien lleno dispuesto a ser vaciado por unos de nuestros instintos básicos más fuertes: el hambre, siempre tenemos hambre de tantas cosas que nunca llegaremos a saciar.

Anónimo dijo...

Lo único que no hay preservativo para evitar una barriga de nutella

lulaby dijo...

Yo de mayor me pido ser tan gamberra como Brad Pitt en "El Club de la Lucha" y hacer jabones con la grasa de las liposupciones...Un futuro limpio.

Anónimo dijo...

Lo siento por el chocolate, pero no cambio ni siquiera una mirada, ni una sonrisa, y un polvo ni te cuento, por pasta de cacao con manteca...a mi el chocolate me deja frígido.

lulaby dijo...

Se trata de premios de consolación...Pero aún así. para no caer en rutinas hay que usar imaginaciones varias... Me cago en el celibato.

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Gracias Pero No Gracias por Ornelia Cabrera se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.