25.10.09

polvos de hada

sin hadas
Una legión entera de Cenicientas semidesnudas, dejando poco a la imaginación, circula por el baile buscando una rana a la que besar, a un príncipe que las recate. Pero son tantas y cada una quiere ser exactamente igual a la que tiene al lado, con miedo a ser distinta, a ser tachada de rara, que al final, son pasto de cualquier torvo trovador que les haga el mismo chiste que, curiosamente, parece funcionar semana tras semana. Son princesas de alegría falsa, ensayada en los espejos encantados, en busca de algo a lo que no saben dar nombre, pero siempre con el miedo de quizá esperar demasiado, conformándose con los bufones, o con las ranas...Los príncipes parecen estar todos de vacaciones o embrujados por brujas. En los cuentos de hadas, como en la vida, los príncipes parecen insultantemente pasivos. Y podría quedar esto en fábula si no me recordara a un sábado cualquiera. Mirando desde la distancia, en la barrera de los cuenta cuentos. Quería crear algo único, algo especial, algo heróico. Yo siempre fui de las raras.

1 comentario:

Reinadelmango dijo...

Supongo que dos despedidas de soltera seguidas dan para mucho desánimo y mucho análisis sociológico. Los toros, siempre, mejor desde la barrera, que, si no, lo mismo te llevas una cornada. Y se corre el riesgo de que el banderillero sea cegato o el torero gilipollas.

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Gracias Pero No Gracias por Ornelia Cabrera se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.