28.6.06

terminal

terminales A veces me da la sensación de haber pasado la mitad de mi vida en un aeropuerto. Al menos la mitad de la vida que me importa. Nunca se es más uno mismo que en ese paréntesis entre un lugar y otro. No tienes que preocuparte de las maletas ya facturadas. Eres sólo lo que llevas en los bolsillos. Las piedras de tus zapatos.

4 comentarios:

pelucheaspero dijo...

Espero su llegada en las terminales nerviosas que conectan mi piel con mi cerebro.

Un amigo decía que tu vida debía caber en una única maleta que pudieses hacer en una hora, y yo me pregunto...¿y qué hago con el espacio y el tiempo que me sobra?

lulaby dijo...

Las terminales, como su nombre indica, son el mejor sitio para cortar. Ahí uno cambia. Te salen alas. Tanto en las de los aeropuertos como en las de la piel. Cortas contigo mismo para ser una versión mejorada de tu reflejo en el espejo.

Ay que cursi me pongo.

kika dijo...

En ese tiempo de espera a embarcar aumenta la conciencia que tenemos de las cosas, de nosotros mismos,de los demás... nos paramos, nos da tiempo a pensar...Una vez leí que en los aviones era donde la gente contaba a desconocidos sus mayores secretos...será por el cambio de presión,el subidón del vuelo?

Anónimo dijo...

Si si... en realidad es casi lo mismo:

"...es como si sólo fuera posible ser uno mismo cuando somos queridos desconocidos."

Yo flipo.

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